La estúpida ‘titulitis’ de este país

La cantidad de personas con talento y actitud en este país es espectacular, y destacan especialmente esas personas que empezaron una carrera y que en contra de lo que decían la sociedad, su familia y amigos la abandonaron para empezar su propio camino en el mundo de los emprendedores.

Cuando vas a conferencias y conoces las historias de la gente te das cuenta de que este país es una lástima, que la cúpula directiva del Gobierno establece prioridades “a dedo” para contentar a los 4 que les votan, para conseguir un mejor país no lo dudo, pero se dejan demasiadas cosas importantes en el baúl de los recuerdos.

¿A caso un universitario es mejor que uno de FP o que un emprendedor sin estudios?

Para nuestros abuelos y abuelas una persona con carrera era casi sabia y objeto de admiración y de deseo, sin embargo nuestra generación tiene muy claro que una carrera la hace cualquiera que quiera sacarla. Y no sólo nuestra generación, los empresarios lo primero que te dicen es que más allá de una formación (del todo necesaria) es mucho más importante una actitud de iniciativa, de querer aprender, de querer trabajar y de tener metas en la vida que es lo que te va a hacer tener experiencia y conocimientos. Porque no hay un sistema de formación implacable, no existe sólo la Universidad, la FP… Existe el autodidactismo, que en mi opinión es el camino que eligen las personas que tienen el mayor grado de compromiso con lo que quieren que sea su profesión y con la vida en general.

Sin embargo a día de hoy, un “no titulado” trabaja en una empresa y le pagan menos que al de al lado que es universitario (guau!), tiene menos probabilidades de promocionar que el de al lado que es universitario, y sin embargo tiene las mismas responsabilidades que el de al lado y lo hace ochenta mil veces mejor. Esto partiendo de que le hayan cogido claro está…

¿Pero qué imbecilidad es esa de pagar más a un titulado? Si todos sabemos que ser universitario te da una base de conocimiento que a veces ni si quiera es sólida, y que se puede adquirir en una biblioteca encerrándote ocho horas diarias con un ordenador al lado para ampliar información, buscar conferencias y estudiar casos prácticos…. Y encima con mejores resultados. ¿¿Por qué si se sabe no se aplica?? ¿Queréis entrevistar a gente de mi carrera y averiguar cuán sabia es, qué capacidad de análisis y de síntesis tiene, y su actitud ante la vida? Porque si la cogéis como muestra representativa os asustáis. E igual que en mi carrera en todas y cada una de las que haya en todo España y en todo el mundo.

No se puede frenar la carrera de alguien con talento, actitud, con principios, que va a por todas y que es un trabajador nato por estupideces como la “titulitis”. Es una verdadera vergüenza martirizar a gente que tiene mucho valor y que traslada ese valor a todo lo que hace y a todo lo que toca. Porque hay cosas que crean inseguridades muy fuertes en una persona y que marcan de por vida su seguridad en sí misma, y ningún Estado imbécil tiene derecho a hacerlo.

Emprendedores, mis superhéroes y superheroínas. 

Los y las valientes que han elegido su camino y dejan atrás lo que les han inculcado desde niños, una mano a la que agarrarse (que por cierto, menuda mano), un modelo fallido y rompen todos los muros que se encuentran por delante… ¡Huid! No, es broma. ¡Quedaos que sois lo mejor que hay en este país! Porque eso sí… Quien crea la ley crea la trampa, y si esa trampa no implica hacer daño a nadie y sí hacer mucho bien, yo misma tiendo el puente.

Viendo lo que hay, me resulta extraño que el número de emprendedores siga creciendo en España y que encima miren al mercado nacional en vez de hacia la internacionalización, desde luego ellos sí que quiere a su país, a su gente, y no Zapatero, Rajoy y toda esta panda que están cortadas por el mismo patrón.

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13 pensamientos en “La estúpida ‘titulitis’ de este país

  1. Solo puedo decir: felicidades por el artículo. Da gusto encontrar a alguien que no está todo el tiempo buscando parecer “Realista” y “Responsable”, sino que tiene pensamiento propio.

  2. Estoy totalmente de acuerdo contigo Emma. La voluntad y el empeño por hacer realidad un proyecto profesional por encima de la titulación o como mínimo a la par, y más en el contexto del sistema de educación actual donde prima el relegar el saber al aparentar inteligencia y en las actuales universidades en donde el esfuerzo y tesón es la desdicha de los constantes y la improvisación sin esfuerzo el elogio de los vagos.

    • Hola Diana. Muchas gracias por escribirme.

      Sí, las cosas parecen ser así.

      Me ha llamado mucho la atención tu última frase: esfuerzo de los constantes e improvisación de los vagos. Sabes, nunca he sido de hacer codos, si no más bien de escuchar, entender y participar porque me encantaba aprender. Quizá por eso soy una mala estudiante: no suelo sacar notazas, sólo cuando me gusta mucho algo o la forma de evaluación no es un simple test, más a lo americano. Pero, aún intentando no exculparme, cada poco me replanteo “de qué va lo de hacer codos”… ¿Con qué objetivo hacer codos? ¿De qué me sirve a mí, como persona y profesional? Y no me gusta nada la conclusión.

      Hacer una carrera es “obligatorio” y me beneficia para no cerrarme puertas. Y por eso en breve empiezo cuarto. Sin embargo, dedicar horas a memorizar para aprobar un examen basado en eso, memoria, y sobre cosas que ya ni son… Me encanta leer y me encanta aprender pero… Ese método no va conmigo. Por eso, mi mayor esfuerzo es ser constante en el estudio, al estudio orientado de esa manera. Cosa que por mi cuenta… Sin problemas. No creo que dedique más horas al día a nada que a leer y formarme, pero con unos criterios y objetivos muy distintos a los que obliga la universidad.

      Por eso, no pienso abandonar la carrera pero ni de broma los proyectos en los que estoy metida. Me aporta, en todos los sentidos, mil veces más que hacer una carrera. Lo mire por donde lo mire.

      Y, ¿tú? ¿Qué opinas? ¿Cuál es tu historia?

      Un abrazo!

  3. Pingback: La Titulitis Cómo Afecta a los Emprendedores Independientes | Laura Sil - Coaching Digital

  4. Un placer Emma,

    Es un tema muy extenso para comentar…jaja! Creo que eres una persona pro activa y con visión, estaré pendiente de tus evoluciones 😉 y sí..se trata de hacer lo que te gusta! La vida es una cuenta atrás…y si no es ahora…para cuando?

    Salute bella
    Mario

  5. Hola Mario.

    Muy amable en tu comentario. En mi opinión una persona llega a convertirse en un profesional reputado por su talento, su esfuerzo y sus resultados, y por saber venderse, su don de gentes y sus contactos. Lo lógico es que es cómo debe ser: una persona con aptitud y actitud y con contactos a los que vender, o al menos se sepa mover y haga a la gente que se mueva para él/ella, porque si no vende… No hay resultados. Y estoy segura de que ese entorno valora más la marca personal y su valor añadido que un título a cuestas… Las empresas rígidas… ¡Al parecer no!.

    La cuestión es que no se le puede dar la espalda al mundo, porque además de no servir de mucho te perjudicas a ti misma, por eso yo opto por tener títulos, que no molesten mucho y que ahí quedan, y sobre todo ponerlo en práctica y aprender de libros, artículos y lo que pille, de una forma hasta donde pueda estructurada y con un foco claro.

    Lo que dices me recuerda a la famosa lucha entre programadores y diseñadores webs: el programador lo hace y el diseñador lo decora bonito. Estoy segura de que eso es lo que nos toca: hacerlo bien y venderlo mejor!.

    ¿Estás de acuerdo?

    Tu blog está fenomenal!

    Un abrazo y gracias otra vez.

    Emma.

    • Hola Emma,

      Gracias por tu réplica, quizás yo sea algo más radical en ese sentido…lamentablemente lo he vivido en muchas situaciones y le doy la espalda a esa clase de mundo y me quedo con blogs como el tuyo, y emprendedores que están ahí luchando en la sombra pero con la mente puesta en sus pasiones… con eso me quedo.

      🙂
      Un abrazo y sigue escribiendo tan bien!

      • Hola Mario.

        Mi posición es absolutamente radical en la situación que describo en el post: un “superprofesional” que está bastante por encima de los seleccionadores y que ve cómo se le cierran las puertas por no tener un título con carencias de la talla que describo y son observables. Gente muy válida y con una proyección increíble. Afortunadamente las situaciones de frustración que he vivido han sido desde una postura muy cómoda: estudiante en Universidad, donde el mayor reto es reajustarse a un sistema de aprendizaje y evaluación basado en la memoria y poco más que no me llena pero por el que tengo que pasar. La solución por la que he optado es la de compensación. Ya estoy decidida a apostar por proyectos muy concretos y de los que hablaré en los próximos meses, porque de eso se trata ¿verdad?. De hacer lo que nos gusta, formarnos muy bien, hacer que las cosas funcionen y que sean sostenibles (rentables). Mientras ocurra esto, todo esta bien. Esa es mi opinión.

        Pero volviendo al caso del post, y que compartes y has vivido a tu manera… Te entiendo perfectamente, lo que dices, y lo comparto. Cuando estamos hablando de la realización personal y del “pan” un sistema incompleto e inadaptado a un perfil concreto de personas es ya bochornoso y habla muy mal de un país. Ese nicho está cubierto: escuelas de negocios de gran prestigio y grandes “barreras de entrada” para algunas. ¡Habrá que adaptarse!.

        Aun así, creo que hay cosas peores. Quizá se trate más de un tema de planificación personal y profesional que de “imposibles”. Pues la solución es “sencilla”: rodearte de gente que piense como tú y que tenga la misma escala de valores, y sí hay que pasar por el aro un poco… Pues… Amén!. Como digo arriba: que no “molesten” mucho, de las que aprendas, que te permitan conocer a gente encantadora y con talento y que figuren en el CV.

        Mi escala personal para valorar a un profesional: la persona, su talento, su experiencia, su visión y sus intereses. ¿Formación?. ¡Fundamental!. La trayectoria profesional (experiencia) cuando exista y los hábitos, experiencia “no oficial” y ganas de aprender cuando no. Seguramente esta escala irá evolucionando. Si te parece lo hablamos dentro de unos meses!.

        Perdona que me haya extendido tanto.

        Un placer hablar contigo.

  6. Gran aporte Emma, estoy totalmente de acuerdo con lo que dices, lo he vivido en grandes empresas y con algunos clientes…lamentablemente en este país se mide a las personas por sus contactos y títulos que no por los conocimientos o aportes en productividad de la empresa, aquí no gana más quien más sabe y produce, sino el que tiene mejores contactos…una pena!

    Gracias que existe Internet y ahora todos tenemos acceso a la información y un inconformista como puede aprender de forma autodidacta, de hecho no existe ninguna titulación “oficial” de lo que hago…así que lo tengo crudo para trabajar en una empresa que peque de “titulitis”… como siempre digo “pobre pero libre”

    Muy acertado tu artículo, te sigo y te leo! 😉
    Mario

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