El Sr. Burns, las cocinitas y los ‘ni-ni’

Una noche más a las tantas de la madrugada (las 3:14) con música en el ordenador, Twitter en el ‘smartphone’ y varias entradas de diferentes blogs en la ‘tablet’, afortunada y contenta con mi capricho más caro: la tecnología, mi llave – y la de todo el quiera y pueda- al conocimiento y desarrollo personal. Y… Con mi perro roncando al lado.

Estos últimos minutos los he dedicado a leer el blog de un profesional de relativo prestigio en temas de social media, CEO y un estúpido con exceso de confianza. El típico arrogante, machista y por tanto ‘cortito’ que hace honor a ese colectivo que tanto rechazo y violencia produce en el resto de personas. Afortunadamente no lo conozco y con un poco de suerte no tendré por qué con esto de las redes sociales y las demás ‘telecosas’.

Este artículo tiene un tono desenfadado porque es lo que hace falta para tratar este tema, este mundo es para optimistas, ni es tan bueno como te lo pintan de pequeña ni tan malo como te lo pintan de joven, depende de cómo lo hagas, el know-how de cada una/o y ese optimismo.

En un par de horas he leído de todo a raíz de varios artículos, especialmente dos: La mujer en el mundo empresarial (o en el mundo, porque tela) y el tema estrella, “El que nunca te abandona”, no no Rexona no, el paro!!!

La mujer en el mundo empresarial

Sobre el primero, qué decir, en este mundo una gran parte de personas involucionan (antónimo de evolucionar), son ignorantes y son destructivas. En el citado artículo, el señor comentaba su punto de vista que consideraba estaba compartido por otros directivos: decía que las mujeres rechazamos y no toleramos ni el riesgo ni la frustración, que somos mejores gestionando que creando, que cobramos menos por el hecho de ser mujeres y quedarnos embarazadas y otra serie de cosas; y lo último, que me ha emocionado: algo de una fregona y una cocina…. Sobre este artículo, quisiera comentar dos cosas, una orientada a la sociedad y otra a la mujer:

Sociedad: ni las chicas ni los chicos del siglo 21 somos como eran nuestr@s m/padres y abuelas/os, la sociedad actual cada vez tiene más claro que esas diferencias, que según esa gente implicaba una inferioridad intelectual en la mujer, tan arraigadas y estúpidas son irreales, no tienen justificación científica y que su inexistencia es fácilmente argumentable teniendo ojos y oídos medianamente abiertos.

Mujer: he vivido siempre con mi madre, una mujer luchadora y
emprendedora, mi padre me ha inculcado aprendizaje, desarrollo personal y libertad ante todo y bajo ningún concepto por condición sexual, me he criado jugando al fútbol, montando a caballo, metiéndome en peleas con algún chico por defender a otros amigos, con una abuela que era la líder de la manada y con una educación basada en la responsabilidad – entre otras muchas cosas-, que por supuesto incluía el aseo de la casa, aunque no lo he puesto mucho en práctica, para que nos vamos a engañar.

Por todo esto, que todavía digan y publiquen en blogs de gran difusión estupideces y barbaridades como estas pues… En fin.. ¿Qué hace ese hombre dirigiendo una empresa y sobre todo influenciado a personas, animales o lo que tenga cerca? ¿Se castiga el hurto y no a estos monos vestidos de pingüinos?

¿El mercado laboral, la juventud y las altas tasas de paro?

Este es otro de los temas de hoy, el empresario en cuestión – sí, el ‘cortito’-,  comentaba en su post que hay mucho trabajo en España y que el problema es la juventud española y los ‘ni-ni’, la falta de formación, la falta de sacrificio. Un poco más abajo casi 50 comentarios colapsaban la página diciendo de todo, de una manera respetuosa por lo general, todo hay que decirlo, y diciendo realidades como puños.

Él dice que a pesar de las tasas de paro hay mucho trabajo en España y que uno de los problemas principales es la mentalidad de la juventud. Según él un grupo de ‘ni-ni’, es decir, ‘ni estudio, ni trabajo’, de formación media-mala y con una mentalidad de poca lucha. En ningún momento voy a cuestionar estas palabras, porque hay de todo, yo he hablado con amigos/as de amigas/os sobre el tema del trabajo y la verdad me cuesta trabajo pensar que les quieran contratar en algun momento (por su actitud y pasotismo).

Pero luego, hay otro grupo de jóvenes, de es@s que ven su futuro yendo al trabajo con una sonrisa, con retos diarios que necesiten investigación y colaboración en un contexto de constante creatividad, con un retorno de inversión alto: invierto mi tiempo y esfuerzo en algo que le sirva a la empresa, agradeciendo toda consideración por parte de la cúpula directiva y compañeros/as y si es posible con una compensación económica, de días libres o de otro tipo. ¿Y qué nos encontramos? Que aquí la realidad es otra, entras a un puesto y empiezas a hacer tareas que al principio son atractivas pero que luego se automatizan y pasan a ser un proceso más de la cadena de producción, sin libertad creativa y de desarrollo personal, en un entorno de trabajo viciado y desmotivado, con un salario absurdo invirtiendo casi todo el día cinco días a la semana en algo que quieres que se acabe de una vez y que crees una causa perdida. Es decir, una extensión más, de alguna manera, del colegio. Donde casi casi lo mejor era ver a tus amigas y amigos.

Porque en estos momentos, momentos de crisis, todo se cuantifica bastante, si os fijáis todo son datos: %, nº de.., tasa x… Y la realidad es que por mucho que haya trabajo (que no hay tanto como antes) es en condiciones precarias. No sólo económicas, de hecho aquí hay que reconocer que las empresas hacen un esfuerzo enorme, sino las más importantes. El ‘no’ llegar al trabajo y ver día a día que ese talento tan valorado en la empresa se traduce en 8 horas de trabajo de x tareas sin más, sin ninguna valoración más allá, de… ‘si vale mucho pero que no se de cuenta no vaya a ser que’, rodeada de personas sin ambición de aprender y hacer algo grande… Es un ciclo vicioso y destructivo, es un verdadero asco y una pena, porque podría ser diferente. Al final todo se limita a ir al trabajo, hacer tus tareas y cobrar la nómina a final de mes. Y esto es así, porque varios estudios que se han publicado recientemente, disculpad que no os muestre enlaces (peor para mi SEO), demuestran que la gente va a trabajar contenta por encontrarse a los compañeros/as y no por trabajar, igual que en el colegio, salvo ese día que tenías educación física y podías jugar al fútbol.. Es una extensión de ese hacer por hacer sin retorno, o mejor dicho.. Hacer sin aspirar a más o a algo diferente.. A mí me parece horroroso.

¿Qué joven en su sano juicio querría hipotecarse la vida de esa manera?

Anuncios

¿Tienes algo qué decir? ¡Compártelo!

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s